Cerca de 1.300 migrantes, en su mayoría de Venezuela, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Haití, marcharon ayer en la frontera sur de México, para exigir que el gobierno les otorgue documentos para que puedan transitar hacia Estados Unidos.
Integrantes del contingente advirtieron de que, si no obtienen una respuesta, saldrán caminando de Chiapas, en la frontera con Guatemala, a otras partes del país.
El venezolano Darwin Antonio dijo que solo buscan una pronta resolución a sus visas para avanzar lo más rápido posible. “No vamos a desistir, todos vamos para adelante y estamos buscando un sueño y una mejor calidad de vida; aquí no hay delincuentes, sino personas que quieren una nueva oportunidad de vida”, afirmó.
Su compatriota Alexander Vargas señaló que buscan el apoyo de las autoridades de México para que les faciliten el visado. “Ya no tenemos mucha condición para seguir pagando hoteles, viviendas, lo único que pedimos es que se nos ayude de manera pacífica”, aseguró.
Los líderes de la manifestación dijeron que buscarán reunir a unos 2.000 migrantes más para presionar en el contexto de la Cumbre de las Américas, prevista para junio en California.
“El tema migratorio es el punto medular de lo que van a tratar los países de América, donde los migrantes han quedado como un sándwich. Y los políticos no deben decidir sobre las vidas de las personas, no somos el patio trasero de Estados Unidos”, agregó el activista Luis Rey García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana.
Dijo que una caravana saldrá el próximo martes 31 de mayo porque hay demasiadas personas que están varadas en Tapachula en espera de papeles.








