Julia adoptó a su mascota hace un año. Viven juntos en Campana. “Tiene ese don, porque cuando me voy a bañar también abre la puerta. Esta vez me salvó”, contó.
Una mujer se quedó encerrada afuera de su casa y quien la ayudó a entrar no fue un cerrajero, sino su gato Piria: desde adentro, la mascota escuchó a su dueña y con un salto logró abrirle la puerta. Todo quedó filmado en un video que se volvió viral y Julia, la dueña, contó en TN y La Gente cómo fue ese momento.
Hace un año que Julia se fue a vivir sola y quería una mascota, por eso adoptó a su gato Piria. Desde entonces son inseparables. “Tiene el don de abrir las puertas, porque cuando me voy a bañar, enseguida abre la puerta y se queda conmigo”, contó la joven.

Me salvó de tener que llamar al cerrajero
Hace unos días, Julia encontró un gato en la calle y se lo llevó a su casa. No descansó hasta ubicar a su dueño a quien finalmente encontró y se lo devolvió. “Salí de mi casa a las apuradas y muy contenta porque el gatito volvería a estar con el dueño. En ese trajín me olvidé las llaves adentro del departamento, se cerró la puerta y me quedé afuera”, detalló.
Una vez que entregó al gatito, pasó por la casa de una amiga que tiene una copia de la llave, pero no estaba.
Decidió volver igual y poner a prueba las habilidades de Piria. Desde el palier, Julia lo llamó por su nombre, y el gato reconoció su voz. Entonces saltó, y le abrió la puerta.
“No fueron más de cinco minutos. La que estaba conmigo era mi mamá. La verdad es que Piria me salvó de tener que llamar a un cerrajero”, contó.
En el video se la ve a Julia agachada delante de la puerta y al gato se lo escucha maullar. De un momento a otro la puerta se abrió y le dijo “gracias mi amor” alzándolo a upa.
Muchos fueron los comentarios que tuvo su publicación en Twitter, y hubo algunos desconfiados. Por eso Julia grabó otro video para mostrar que su gato efectivamente abre las puertas. Esta vez agarró las llaves, dejó el teléfono del lado de adentro y repitió la escena. Piria escuchó su voz, dio un salto y abrió la puerta. Con esto quedó demostrado que no hubo trucos.








