En pocas semanas se condensó una segunda ola de calor que afecta a Estados Unidos y un poco menos en Canadá, quienes se han encauzado en aprobar medidas que mitiguen los efectos de las temperaturas que van de entre 46, 52 y 54°C, y que podrían seguir rompiendo records, sobre todo en EEUU. Autoridades piden limitar el consumo eléctrico ante la sequía y ola de calor que ya provoca múltiples incendios forestales.








