“En el primer domingo de Adviento es la oportunidad del hombre de decirle al señor “hazme de nuevo, quiero ser como la arcilla que se deja moldear y rehacer en las manos del alfarero”.
“Dios les ha colmado de todos los bienes y ha proveído todo lo necesario, ¿que estamos haciendo con la bondad de Dios que ya hemos recibido?.
“Hoy podemos descubrir como Dios se ha desbordado en favor de cada uno de nosotros…hoy es el momento de recoger todos nuestros tesoros y darnos cuenta que grande es el regalo que Dios nos ha dado”
“Que el inicio de esta semana de Adviento nos permita hacer nuevos compromisos en este nuevo año litúrgico lleno de la gracia y el amos de Dios”.








