Comunidades de los departamentos de Santa Bárbara, Cortes y Yoro por donde fluye el río Ulúa han sido severamente azotadas y dañadas por la turbulentas aguas.
La crecida del cauce es totalmente descontrolado llevandose todo a su paso.
Árboles, viviendas, carreteras, puentes han sido destruidas por el exagerado crecimiento sin precedentes del caudal del Ulúa que ha impresionado a propios y extraños.








