El Gobierno catalán ha aprobado este jueves un nuevo paquete de medidas para intentar doblegar la curva de contagios, que sigue disparada con 5.761 nuevas infecciones comunicadas y una incidencia acumulada de 654 casos por 100.000 habitantes. La gran novedad es un confinamiento perimetral de Cataluña con la intención de hacerlo más estricto en cada municipio durante los fines de semana. También, durante 15 días, el Govern ha decidido mantener el cierre de la restauración, clausurar centros comerciales, reducir aforos de otros locales comerciales y suspender todas las actividades extraescolares, culturales y deportivas (como gimnasios). Los expertos de la Generalitat han estado toda la mañana analizando cómo encajan estas medidas con el decreto de estado de alarma que se aprueba este jueves en el Congreso y que fija que las restricciones tienen que prolongarse un mínimo de siete días.
El cierre perimetral de cada municipio durante el fin de semana (es decir, la prohibición de moverse más allá de los límites de cada población) entrará en vigor mañana viernes a las seis de la mañana hasta la misma hora del lunes. El estado de alarma confiere a la Generalitat las competencias para ponerlo en marcha sin necesidad del visto bueno de la justicia. Habrá una serie de excepciones para casos de urgencia, pero el Govern busca con esta medida controlar aún más la interacción social y la movilidad para reducir la curva epidémica. Entre el 19 y el 25 de octubre, última semana de la que se tienen cifras, la Generalitat reportó 30.407 nuevas infecciones de covid-19 en la comunidad, más del doble que las notificadas dos semanas atrás.
Cataluña, como ya lo han hecho Navarra, La Rioja o Aragón, también hará un cierre perimetral de toda la comunidad autónoma. La medida, como el cierre de cada municipio, tendrá una vigencia de 15 días. Posteriormente se evaluarán los efectos y se decidirá si se sigue o, incluso, si se aumenta. El Govern cree que el cierre de restaurantes y bares ha permitido disminuir tímidamente la expansión de los contagios, pero no lo suficiente, de ahí que se apruebe un nuevo paquete de medidas.
La velocidad de transmisión del virus (la Rt, que mide a cuántas personas contagia, de media, un positivo) llegó a estar por encima de 1,5 y se encuentra ahora en 1,34, un síntoma de la desaceleración de la transmisión, pero todavía insuficiente para mantener bajo control la epidemia (los expertos recomiendan que este indicador esté por debajo de 1). Por este motivo, el Departamento de Salud siempre ha apostado por mantener el cierre de la restauración más allá de los 15 días estipulados en un principio, una decisión que, previsiblemente, confirmará este jueves el Procicat, el órgano del Govern encargado de coordinar la respuesta a la pandemia.
Se mantendrá el ámbito laboral y educativo, ambos con la recomendación de que se fomenten las actividades a distancia. El Govern quiere mantener la presencialidad en la enseñanza obligatoria hasta el último momento posible, aunque queda por definir si, la educación postobligatoria (Bachillerato y FP) también será virtual, como ya ocurre con la universitaria. Los comercios de productos de primera necesidad no cerrarán, aunque el resto de actividades (deporte, cultura, actividades extraescolares) si se verán abocados a clausurar sus puertas, al menos 15 días. Habrá algunas restricciones al comercio no esencial, aún por puntualizar. También se ajustará la orden anterior del Govern para que se puedan hacer servicios de comida a domicilio hasta las once de la noche.








