John McAfee, el polémico fundador de la empresa de antivirus informáticos que lleva su nombre, ha sido detenido por la Policía Nacional en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, a petición de las autoridades de EE UU, acusado, entre otros delitos, de evadir millones de dólares en impuestos de las ganancias supuestamente obtenidas con actividades como el comercio de criptomonedas.
El departamento de Estado de Justicia estadounidense anunció este lunes los cargos que pesan contra McAfee y explicó que estaba pendiente el proceso de extradición desde España, según ha adelantado el diario británico Financial Times y han confirmado a EL PAÍS fuentes de la Audiencia Nacional.
El supervisor bursátil estadounidense, la Securities and Exchange Commission (SEC), también ha presentado acusaciones por la vía civil contra el empresario.
El excéntrico millonario fue interceptado el pasado sábado en el aeropuerto de El Prat sobre las nueve y media de la mañana cuando se disponía a tomar un vuelo de la compañía Turkish Airline con destino a Estambul, detallan fuentes policiales.
Era el colofón a una investigación iniciada por la Policía Nacional dos meses antes, después de que Interpol incluyera el pasado 24 de julio a McAfee en la lista de personas más buscadas con código rojo –prioritario– a petición de EE UU. Informes del FBI apuntaban entonces que el empresario podía estar en España y moverse por los países del espacio Schengen (23 países de la Unión Europea, además de Suiza, Noruega e Islandia), según detallan fuentes de la investigación. La policía española centró las pesquisas en Cataluña después de que consiguieran identificar en una foto que McAfee había colgado en una red social el lugar donde había sido tomada como un restaurante especializado en comida mediterránea y japonesa de la localidad de La Pineda, en Tarragona.
No era la primera vez que había constancia pública de que el empresario podía estar en esta provincia. El pasado marzo, cuando se desató la crisis del coronavirus, McAfee se encontraba precisamente en Tarragona, desde donde inició un diario en las redes sociales para quejarse de que las medidas de restricción de la movilidad que se tomaron entonces le impedían moverse a su antojo. Habló de “locura” y de “ley marcial”, y se quejó del alarmismo desatado por un virus que, según sus palabras, mata menos que la gripe, publicando vídeos en los que se hacía evidente que se saltaba el confinamiento.
Fuentes policiales detallan que, tras constatar que el empresario seguía en Tarragona, se hicieron pesquisas en hoteles de la zona así como en los domicilios de conocidos o amigos que el millonario pudiera tener en la costa catalana, sin resultado positivo. Lo que sí averiguaron es que McAfee había abandonado España a mediados de agosto para viajar a Alemania, de donde había vuelto en un vuelo privado que aterrizó en el aeropuerto de Reus. Estas mismas fuentes detallan que fue esa elevada movilidad de McAfee lo que llevó a los investigadores a centrar sus esfuerzos en los aeropuertos y, en especial, en los de Madrid, Málaga y Barcelona, al ser los que más conexiones con el extranjero tienen, a cuyos responsables policiales se comunicó la existencia de la orden de búsqueda y detención contra él.
Fue en el de la capital catalana donde, el pasado sábado, el empresario fue finalmente localizado después de que los agentes cruzaran los datos de los viajeros con las bases de datos de la Policía y con el Sistema de Registros Administrativos de Apoyo a la Administración de Justicia (SIRAJ). Poco después era detenido. El domingo, McAfee fue puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción 5, de la Audiencia Nacional, cuyo titular, José de la Mata, le tomó declaración por videoconferencia a través del juzgado de guardia de El Prat de Llobregat. Al término de la misma, el magistrado ordenó su ingreso en prisión preventiva mientras se tramita la orden de extradición. El empresario está recluido en la cárcel de Brians, en la localidad de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).








