Si en España el gol se marcha, se hace mayor o se pierde por diversos motivos, en la Premier no se dejan de celebrar tantos. La afición aún no puede verlo, pero, a este ritmo, será una temporada para el recuerdo. En la segunda jornada del campeonato, se ha batido el récord histórico de goles en una misma jornada, con un total de 44. Es un tanto más que la cifra que se registró en febrero de 2011. Nueve años después, Inglaterra ha vivido un fin de semana de apuntar con letras de oro en sus libros de historia.
Parte de culpa la tiene el Leeds del Marcelo Bielsa, protagonista de 14 goles en dos partidos. Por el momento, le sale bien, con un triunfo (frente al Fulham, 4-3) y un brillante partido ante el Liverpool (4-3). Pero no es cuestión de un equipo en concreto. La tónica general baila al son del gol, siendo frecuentes los partidos de más de tres dianas. Es más, los encuentros disputados entre sábado y domingo solo dejaron dos casilleros sin estrenar: el del Chelsea y el del Newcastle. El lunes se unió el Sheffield.
El Leeds no fue el único en convertir su partido en un festival ofensivo. El Everton se impuso 5-2 al West Brom, el Crystal Palace brilló en Old Trafford (1-3) o el Leicester dominó en casa frente al Burnley (4-2). Cabe hacer mención especial al Tottenham de Mourinho. Son ya ha avisado a Bale de quién manda en Londres, con una exhibición y cuatro goles. Apenas le quedó uno para igualar el récord histórico de Cole, Shearer, Defoe, Berbatov y Agüero. Kane cerró la fiesta y hundió a un Southampton que se había adelantado en el marcador (2-5).








