Hasta hace poco tener un pasaporte estadounidense era como poseer una varita mágica que te abría las puertas a la mayoría de los países del mundo.
Pero las restricciones de viajes impuestas por la Covid-19 y la agresiva política exterior de Donald Trump cerraron las puertas francas a los ciudadanos de Estados Unidos.
El 12 de septiembre de 2020, un viajero con el pasaporte azul de “United States of America” podía viajar sin visa a 87 países, lo que representa un retroceso abismal si se compara con los 171 países que podía visitar sin restricciones hace un año.
Ahora los estadounidenses están experimentado en carne propia los inconvenientes que han sentido desde siempre los latinoamericanos. Deben revisar requisitos, sacar permisos o simplemente quedarse con las ganas de conocer un sitio porque tu nacionalidad no es bienvenida.
La propagación del coronavirus en Estados Unidos ocasionó que 111 países impusieran estrictas prohibiciones de tránsito. India y Jamaica exigen visa electrónica, mientras que Costa de Marfil solicita que el pasajero envíe una notificación previa al viaje. En 39 países es necesario sacar una “visa on arrival”, en la que hay que pagar una tasa y solicitar permiso para permanecer en el país durante 30 o 45 días, que queda estampado físicamente en el pasaporte.
Mientras que el acceso irrestricto lo otorgan solo 45 países, la mayoría aliados en América Latina, el Caribe, algunos países asiáticos.
Europa optó por impedir la llegada de estadounidenses, con contadas excepciones como Irlanda y el Reino Unido.
El deterioro de la movilidad es notable al compararlo con países duramente afectados por la pandemia como España que a pesar de no haber controlado no ha sido tan duramente castigado como Estados Unidos en materia de movilidad internacional: sus ciudadanos tienen prohibición de entrada en 75 países pero pueden ingresar de manera libre o condicionada a 123.
Los mexicanos están a la par de los estadounidenses en cuanto a los países que exigen visas antes o al llegar al país. Sólo la prohibición de entrada es ligeramente mayor porque están temporalmente vetados en 121 países (10 más que sus vecinos del norte) debido a la pandemia.








