Un urgenciólogo explicó hace un mes en Twitter los duros procedimientos médicos que sufren los enfermos críticos de covid-19. Esas imágenes se han vuelto virales ahora, en respuesta a los negacionistas del coronavirus.
En un momento social convulso frente a la pandemia del covid-19 –en el que una parte de la población española cuestiona incluso la existencia del nuevo coronavirus y se niega a tomar las precauciones necesarias para limitar los contagios–, un médico cubano que trabaja en España expone con ironía, en un video que se ha hecho viral, qué alternativa tienen aquellos que rechazan el uso de la mascarilla.
Y no se trata de una opción agradable. Tal como muestra el doctor Julio Armas –un urgenciólogo conocido en España por su activo perfil en las redes sociales y por sus diversas apariciones en programas de televisión–, la alternativa a la mascarilla podría ser, sencillamente, un respirador artificial en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Una decisión fácil.. al menos a primera vista.
— Julio Armas Castro (@julymed08) July 14, 2020
Usa la mascarilla, mantén la distancia de seguridad y practica el lavado e higiene de manos.
Lo repetiremos hasta el cansancio… o al menos eso nos gustaría. #COVIDー19 #MascarillaObligatoria #educaciónsanitaria pic.twitter.com/AxIiSAEDcY
Armas publicó su video hace más de un mes, pero otra tuitera lo ha rescatado como reacción a la manifestación de negacionistas del coronavirus que tuvo lugar el domingo en Madrid, y es en este contexto en el que se ha vuelto viral.
La capacidad de impacto del video no está en la mera idea de ser atendido como paciente crítico en un hospital, sino en el grado de detalle que el doctor alcanza en su explicación. Armas muestra en el video el instrumental médico que se emplea en una intubación y describe el procedimiento.
“Esto de aquí es un laringoscopio”, explica el médico mientras muestra el instrumento a cámara, exhibiendo la longitud de su hoja metálica, para después mostrar el tubo de plástico que se introduce en la tráquea y se conecta al respirador. “Usted va a estar con este tubo puesto y este respirador durante un tiempo que en muchos pacientes puede alcanzar hasta los dos meses, los 60 días”, indica el doctor.
Acto seguido, Armas plantea la cuestión crucial de su discurso: “¿Usted qué prefiere? ¿Todo esto o simple y llanamente usar una mascarilla como esta?”, pregunta el facultativo.CORTESÍAACTUALIDADRT








