El tiempo en Estados Unidos llegará a un punto extremo este sábado, tanto de temperaturas gélidas como de calor.
El Servicio Meteorológico Nacional de ese país (NWS, por sus siglas en inglés) prevé temperaturas extremadamente bajas, producto de la llegada de un vórtice polar, lo cual es muy inusual en mayo.
Al mismo tiempo, una ola de calor está golpeando al suroeste de Estados Unidos, lo que generará una diferencia de casi 100° Fahrenheit, o 37° Celsius, entre el pronóstico más alto y más bajo del país.
Parece una “alucinación”, dijo el NWS al compartir un gráfico del pronóstico de temperaturas. Pero no lo es.
La temperatura más baja se pronostica en -6,4°C para la localidad de Mt. Washington, Nuevo Hampshire, mientras que la más alta será la de Death Valley, California, donde superarán los 45°C.
Si alguien toma un vuelo de costa a costa en EE.UU. pasará del invierno al verano (o viceversa) en un viaje de unas cuantas horas.
El viento polar también generará rachas de aire gélido de hasta 40 km/h en la ciudad de Boston, lo que hará que sus 2 °C pronosticados para el fin de semana se sientan aún peor.








