Los coronavirus son una amplia familia de virus. Producen cuadros clínicos que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves. Los síntomas más comunes incluyen fiebre, tos, y sensación de falta de aire. Los casos más graves generalmente ocurren en personas ancianas o que padecen alguna otra enfermedad previa.
Cabe recordar, no obstante, que, entre los casos confirmados en China, el país con más afectados y origen del brote, el 80,9 por ciento han sido leves, el 13,8 por ciento graves y el 4,7 por ciento críticos y se han producido 1.023 fallecidos, lo que supone una tasa de letalidad (fallecimientos respecto a casos graves) del 2,3 por ciento. Esto supone que el coronavirus tiene una virulencia similar al de la gripe epidémica que se registra todos los años.








