Manifestantes tomaron por la fuerza este sábado la sede de la Contraloría General del Estado de Ecuador en Quito, donde provocaron destrozos en mobiliario y documentos, según informaron medios locales y testigos.
Las fuentes precisaron que el edificio fue asaltado por encapuchados que arrojaron sillas y documentos desde las oficinas de la Contraloría para ser quemados posteriormente, y colgaron en redes videos aparentemente del suceso que se registró antes del mediodía en el contexto de intensos disturbios que registra la capital.
Otros clips colgados por medios sobre el mismo suceso muestran la fachada del inmueble rodeado por una densa nube de humo, lo que podría indicar que los asaltantes habrían intentado quemar el edificio.
La Policía de Ecuador y el movimiento indígena que protesta por la eliminación de los subsidios a los combustibles volvieron a enfrentarse desde primera hora tras los duros episodios de la víspera, que dejó nuevos heridos y el centro de la ciudad bloqueado.
A esto se suma que la capital ecuatoriana registra varios cortes de las principales vías de acceso desde diferentes puntos, e interrupción en el suministro de agua, según indicaron instituciones oficiales.
Los disturbios se concentraron esta vez en torno al parque El Arbolito, el espacio público tomado por los miles de miembros de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) llegados a la capital en los últimos días.
Allí hubo nuevos heridos, según pudo constatar Efe, que se suman a los más de 850 que la Defensoría del Pueblo tiene registrados desde que comenzaron las protestas el 3 de octubre, que ya se han cobrado al menos cuatro vidas, mientras que las detenciones superan el millar, aunque el número varía tras quedar en libertad muchos de los aprehendidos tras pasar por la unidad de Flagrancia.








