El presidente de Perú, Martín Vizcarra, ha resuelto este lunes la disolución del Congreso de la República, al considerar denegada la cuestión de confianza planteada por el Ejecutivo, aunque la misma fue aprobada en el mismo momento en que el mandatario anunciaba la decisión.
“Ante la negación fáctica de confianza, decidí disolver el Congreso y llamar a elecciones de congresistas de la República”, anunció Vizcarra.
El Congreso eligió este lunes a un nuevo miembro del Tribunal Constitucional (TC) sin debatir el recurso constitucional presentado por el mandatario con el objetivo de intentar frenar ese proceso.
El Parlamento tenía previsto elegir a seis de los siete miembros de ese organismo, y ya había avanzado en la designación de uno, Gonzalo Ortiz de Zevallos, quien logró los 87 votos necesarios para ser magistrado.
La cuestión de confianza proponía la modificación del proceso de elección de candidatos al TC, bajo el argumento de que, de lo contrario, no se realizaría de manera transparente.
El fujimorismo, opositor a Vizcarra, tiene mayoría absoluta. Más de 70 congresistas pertenecen a esa fuerza, y junto con aliados reúne más de 80 miembros, en un congreso unicameral de 130 legisladores.








