Desde el 2016 los animales ya no son considerados como cosas y después de una histórica audiencia ahora también podrían considerarse personas con derechos.
En el 2017, en una audiencia se debatió sobre el caso de Chucho, un oso de anteojos o andino, el cuál fue representado por el abogado Luis Domingo Gómez, quien pidió a la Corte Constitucional que revocara la tutela que se le había concedido a favor de un zoológico y diera las órdenes pertinentes para Chucho fuera trasladado a una reserva natural, en donde pueda vivir bajo los cuidados de los seres humanos.

En la audiencia de Chucho intervinieron 20 personas, ministros, académicos, juristas, ONG y autoridades ambientales, donde se debatió sobre la cautividad del oso en el zoológico de Barranquilla después de ser trasladado de la reserva de Río Blanco, en Manizales, donde había permanecido 18 años.
De esta manera se pidió que la liberación de Chucho, ya que el oso está mejor en sus instalaciones que en la reserva natural, en la que vivía encerrado por una cerca de púas, además de que considera que los animales no son sujetos de derechos, sino objetos de derechos y, por lo tanto, no pueden ser beneficiados con un habeas corpus, mecanismo que protege la libertad de los humanos.

Fue así como también fue escuchado desde un video Steven M. Wise, director de un proyecto en EE. UU. para reconocer los derechos ‘no humanos’, y quien ha tenido como clientes a nueve animales (entre elefantes y chimpancés) que lograron ser liberados con habeas corpus. Para Wise, los animales sí tienen derechos y lo primero que se debe hacer es reconocerlos como ‘personas’.








