Entre los diez fallecidos se incluye el propio atacante, abatido por la policía, y que hasta el momento no ha sido identificado. Otras 26 personas heridas han sido trasladadas a hospitales de la zona.
El incidente tuvo lugar a la 1:22 am (hora local) en la calle East Fifth Street, cerca del bar Ned Peppers del histórico distrito de Oregón de la ciudad de Dayton. Según la alcaldesa de la ciudad, Nan Whaley, se trata del tiroteo masivo número 250 en Estados Unidos este año.
Gracias a que algunos agentes se encontraban cerca del lugar y pudieron acudir de inmediato a la escena, la situación se pudo controlar rápidamente y el número de víctimas no fue mayor. “Cientos de personas podrían estar muertas hoy en el distrito de Oregón” si la policía no hubiera actuado tan rápido, afirmó la alcaldesa.
Aunque en un principio se habló de la posibilidad de que hubiera más de un atacante, la policía ha informado que solo tienen constancia de uno y que este fue abatido. Por el momento se desconoce qué motivaciones pudo tener esta persona, que usó un arma larga con múltiples disparos en una zona muy concurrida y de gran vida nocturna, en el centro histórico de la ciudad. El atacante llevaba puesto un chaleco antibalas y varios cargadores de munición.
Varios departamentos de policía del área, así como agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) respondieron a un llamado de emergencia pidiendo que todas las fuerzas disponibles acudieran al distrito.
El subdirector y jefe adjunto de la policía de Dayton, teniente coronel Matt Carper, dijo a la prensa que el departamento de policía ha abierto el Centro de Convenciones de Dayton para familiares y amigos de las víctimas y para personas que perdieron el contacto con otras en medio del tiroteo.
A horas tempranas de la mañana, el presidente Donald Trump dijo en Twitter que el FBI y las fuerzas del orden locales y estatales están trabajando juntas tanto en Dayton como en El Paso y destacó la rápida respuesta que dieron en ambos casos. “¡Dios bendiga al pueblo de El Paso, Texas! ¡Dios bendiga al pueblo de Dayton, Ohio!”, escribió el presidente en otro tuit.
Por órdenes del gobernador de Ohio, Mike DeWine, las banderas se isarán a media asta en todo el estado, “en honor y homenaje a las víctimas que perdieron sus vidas esta madrugada”. “Elogio a la policía de Dayton y otros socorristas por su valentía y respuesta rápida para salvar vidas y poner fin a esta tragedia”, agregó el gobernador.








