Buenos Aires, Argentina.- A un joven se le hizo buena idea entrar a robar por la noche a una casa-habitación en Buenos Aires, Argentina, pero no consideró varias situaciones para llevar acabo el atraco.
El joven entró pero ya no salió porque su ropa se enganchó en una reja y quedó colgado de cabeza.
Por supuesto, el ladrón trató de zafarse pero no lo logró.
Ante la desesperación, el chico comenzó a gritar para pedir ayuda.
Ante los gritos, los dueños de la casa se despertaron y llamaron a la policía la cual arribó a al número 3900 en la calle Homero, en Mariano Acosta del partido de Merlo, en la capital bonaerense.









