Aunque no lo creas, un sostén viejo puede salvar la vida de una tortuga. Varias protectoras y centros de rescate están pidiendo a la gente que entregue los enganches de sus sujetadores antiguos para arreglar los caparazones de estos animales y han recibido multitud de donaciones. “Los usamos para reparar sus conchas”, escribió en su página de Facebook Wildthunder Wildlife & Animal Rehabilitation & Sanctuary, un refugio de Iowa.
El caparazón de una tortuga no es solo una cubierta, sino una parte fundamental de su esqueleto que protege los órganos vitales de estos animales. Los incendios y, especialmente los atropellos, suelen provocar que la concha se rompa y las consecuencias pueden ser fatales, pero afortunadamente se puede arreglar en algunos casos y varios centros de rescate han tenido esta idea genial de hacerlo con enganches de sujetador.
Se trata de un método de reparación poco convencional, aunque muy efectivo. El personal de estos centros de rescate pega las partes agrietadas del caparazón y las mantiene unidas con un cable, que a la vez se engancha con el broche del sujetador para que no se mueva.
















