Varios delincuentes de nacionalidad chilena han sido arrestados en los últimos meses en California, Londres y Australia como parte de una creciente ola de de robos en autos y residencias en zonas adineradas. Llegan con visas de turista con el único objetivo de llevarse joyería, dinero en efectivo, armas y otros artículos. Luego se van a otros lugares.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) está tras la pista de una sofisticada red criminal integrada por turistas chilenos acusados de cometer cientos de robos en Europa, Oceanía y Norteamérica. En meses recientes, esta banda integrada por decenas de jóvenes habría cometido múltiples atracos en California, Texas, Nueva York y otros lugares de Estados Unidos, advierten las autoridades.

La Policía en el área de Los Ángeles ha arrestado a tres miembros de esa organización delictiva, que se suman a varias detenciones realizadas en Londres y Australia durante los últimos ocho meses.
Aunque estas células roban en continentes distintos, su modus operandi es similar: usan sofisticados dispositivos electrónicos para robar pertenencias en los vehículos, se enfocan en casas en lugares aislados, se mueven en autos alquilados y usan identificaciones falsas.
Se llevan joyería, teléfonos celulares, dinero en efectivo, armas de fuego y documentos (pasaportes o licencias de manejo). Cuando irrumpen en las viviendas, bloquean las puertas apilando muebles para retrasar la respuesta de las agencias del orden. Venden lo que pueden a través de la Internet o envían los bienes por paquetería hasta Chile. Después se van a otros lugares a seguir robando.
Agencias del orden en el sur de California les atribuyen “cientos” de atracos en barrios adinerados, incluyendo aquellos protegidos con bardas y guardias de seguridad. Calculan que en cada hurto obtuvieron hasta 40,000 dólares en artículos, efectivo y otras pertenencias. Al momento, no hay una estimación total de lo que se han llevado en cada zona que robaron.
Cuatro presuntos miembros de esta organización, ahora identificada como los ‘Turistas chilenos ladrones’, fueron capturados el pasado 10 de abril por la Policía de Simi Valley, en el sureste del condado de Ventura, California. Se trata de tres hombres de entre 22 y 29 años, quienes tenían visas de turista.
Detectives los siguieron de cerca desde la ciudad de Upland, a 76 millas del sitio donde los atraparon. Los acusan de cometer unos 20 robos en vehículos y viviendas en áreas aisladas en los condados de Ventura y Los Ángeles. Se transportaban en una camioneta SUV Ford Escape modelo 2019.
La Policía alega que el trío generalmente irrumpía en las últimas casas en zonas montañosas, conectadas a senderos para campistas. Los sospechosos fueron identificados como Jonathan Garay, de 29 años; Eduardo Queralto, de 22; y Kevin Castillo, de 22.
En el operativo para ponerlos bajo custodia también colaboró la Patrulla de Carreteras de California (CHP).
Un cuarto sospechoso fue detenido por un guardia de seguridad de la empresa Covered 6, quien llamó al Sheriff de Ventura para ponerlo tras las rejas. La Fiscalía local le imputó un cargo de conspiración para cometer robo.
“Durante varios de sus delitos, los sospechosos utilizaron un dispositivo electrónico de interferencia que interrumpió la señal del control remoto de la víctima para evitar que el auto fuera bloqueado”, describió la Policía de Simi Valley en un comunicado que anunció dichos arrestos.
El aparato usado por este trío impide que una persona active la alarma de su vehículo, por lo cual no parpadean las luces ni suena la bocina del vehículo para confirmarlo. Ya que las puertas permanecen abiertas, los ladrones pueden entrar con facilidad a los autos para tomar artículos de valor.








