Cuando Magnus Carlsen se pone en modo genio, arrasa, pero no puede hacerlo cada día, y por eso no es invencible. El noruego ganó a lo grande (17 puntos en 21 rondas) este sábado en San Petersburgo (Rusia) el Mundial relámpago (3 minutos + 2 segundos por jugada) tras fracasar dos días antes en el de rápidas(15 minutos + 10 segundos) porque empezó con dos derrotas y un juego mucho peor de lo normal en él.
“Me siento aliviado. Hoy ha sido un día muy duro. Iba en cabeza, pero siempre acechado, y eso nunca es fácil. Ayer [por el viernes, primera jornada del Mundial relámpago], mi juego no fue tan bueno como el resultado, pero veo que suelo rendir mejor contra los mejores. Hoy sí he jugado muy bien, y he necesitado cada medio punto para ser campeón”, explicó el escandinavo tras superar en solo medio punto al polaco Jan Duda, número uno sub 20, y 2,5 sobre el estadounidense Hikaru Nakamura. Con 17 puntos sobre 21, lo normal hubiera sido un paseo triunfal, pero el impresionante Duda, 32º en la lista inicial, rindió muy por encima de su esperanza matemática. CortesíaElpaís








