Tenía dos ofertas sobre la mesa. Las dos de la Liga MX, la élite del fútbol mexicano. “Las dos eran más importantes desde lo económico y lo deportivo”, subraya Matías Morla, apoderado de Diego Maradona. Y lo transformaban en el entrenador mejor pago del fútbol azteca. Pero la respuesta fue tajante: no. “Quiero ascender con Dorados, ellos me dieron la oportunidad de mi vida. Cuando vengas a México renovamos”, fue la contestación del Diez a su apoderado, con la que cerró la conversación.