Mujeres y niños hondureños, así como agentes de la PNC resultaron afectados este domingo, cuando se registraron disturbios en la frontera Tecún Umán, Ayutla, San Marcos.
Los migrantes intentaban llegar al puente internacional Rodolfo Robles para ingresar a territorio mexicano, pero el paso se impidió al cerrar una cerca de metal.
Los hondureños lanzaron piedras, palos y hasta pertenencias personales a los agentes, desesperados por continuar su camino hacia EE. UU. donde esperan conseguir un trabajo.
La PNC respondió con gases lacrimógenos y los agentes formaron una barrera humana para intentar impedir el paso de los migrantes.
Entre los afectados se encuentra un bebé de siete meses de edad, y otro niño que resultaron intoxicados con el gas; además una mujer se desmayó.
Agentes de la PNC resutaron heridos al recibir los impactos de las piedras y otros objetos que fueron lanzados por los hondureños.








