Este martes desde horas muy tempranas amaneció completamente abarrotado de personas el centro de salud Alonso Suazo habido inmediación del Estadio Nacional, en Tegucigalpa.
El cesamos capitalino y sus alrededores se encuentra a reventar, esto debido a las enormes filas padres de familia que llevan a sus hijos de 6 meses a 5 años, adultos mayores de 60 años y pacientes con enfermedades crónicas para que les inyecte la vacuna de la influenza y así evitar el virus del H1N1.
Las autoridades sanitarias hondureñas iniciaron este lunes una jornada de vacunación con el fin de controlar el brote de influenza que afecta distintos lugares del país. RM