Giuseppina vive sola en una pequeña casa del valle de Valseriana, en la provincia de Bérgamo, al norte de Italia, a casi 3.000 metros de altura. Sin heladera, sin teléfono, sin televisión y sin ningún electrodoméstico, esta jubilada mantiene un estilo de vida que recuerda al de hace un siglo. Su caso trascendió fronteras tras ser documentado por The Pillow, un medio digital italiano de YouTube, que recorre distintos rincones del país para retratar formas de vida alejadas de las grandes ciudades.
La mujer nunca sintió la necesidad de incorporar tecnología a su rutina. “Estoy más acostumbrada a los animales que a las personas; en realidad, no solemos relacionarnos mucho con la gente. Me acostumbré a las cosas antiguas y ni siquiera tengo teléfono, radio ni televisión porque no me gusta”, afirmó Giuseppina, según recogió el canal. Su única fuente de calor es una chimenea, y en los meses más fríos la temperatura dentro de la vivienda puede descender hasta los -13 °C.
Una de las particularidades más llamativas del hogar de esta jubilada es la ausencia de heladera. Lejos de ser un problema, ella lo considera innecesario: las bajas temperaturas de la zona funcionan como un sistema natural de conservación de alimentos. Durante el invierno, el exterior de la casa hace las veces de cámara frigorífica permanente, sin costo ni consumo de energía.









