La proyección económica de Honduras para el cierre de 2026 se perfila sumamente compleja y lejos de las metas estimadas por las autoridades gubernamentales, según advirtió el economista Melchor Rodríguez, quien señaló que el país enfrenta severos factores internos y externos que condicionan el crecimiento económico.
Rodríguez explicó que uno de los pilares fundamentales para la generación de divisas y reservas internacionales ha sido históricamente la cosecha de café; sin embargo, alertó sobre la falta de informes oficiales que midan el verdadero impacto del fenómeno de El Niño en las plantaciones. A nivel interno, el panorama se agrava con la pérdida de cosechas de granos básicos como maíz, frijol y arroz, limitando la producción agrícola únicamente a aquellos sectores que cuentan con sistemas de riego y tecnología adecuada.
Presiones internacionales e inflación golpean el bolsillo
A los factores climáticos se suma la incertidumbre internacional por los conflictos geopolíticos entre Estados Unidos e Irán, así como el proceso electoral estadounidense en noviembre, situaciones que inciden directamente en los precios de los carburantes. Este incremento en el costo de los combustibles encarece la generación de energía y el transporte de carga, impactando los costos de producción y acelerando la tasa de inflación en el país.
“Si tenemos una tasa de inflación de un 9 % o 10 %, los 100 lempiras que la población tenía hoy equivalen a 90 lempiras; es una pérdida directa del poder adquisitivo”, enfatizó el especialista, agregando que cerrar el año con indicadores tan insatisfactorios demuestra que la situación económica es crítica.
Propuestas sobre el impuesto a los combustibles y conflictividad social
Ante este escenario, el economista sugirió al Gobierno buscar alternativas más creativas en lugar de depender únicamente de la recaudación tributaria tradicional. Propuso evaluar una reducción gradual en el impuesto a los carburantes que permita aliviar el costo del transporte y de los alimentos, dinamizando la economía en los sectores productivos golpeados.
Finalmente, Rodríguez advirtió que la falta de respuestas efectivas ya se refleja en un incremento de protestas sociales, un fenómeno inusual para una administración en sus etapas iniciales. Por ello, instó al gabinete económico del Banco Central y al Gobierno a estructurar modelos econométricos que permitan tomar decisiones acertadas antes de que el malestar y la crisis económica sigan profundizándose en el país.









