Christa Pike permanece inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial en un hospital de Nashville, después de que sobreviviera a un intento de ejecución por inyección letal el miércoles 30 de septiembre. Sus abogados informaron sobre su estado en una presentación judicial recogida por The New York Times y otros medios locales.
La defensa sostuvo que el personal del hospital intenta mantenerla con vida y eliminar de su organismo las dos dosis de pentobarbital que recibió. Pike se encuentra en estado crítico y tiene hinchazón, quemaduras y ampollas en los brazos.
La mujer fue declarada culpable en 1996 por torturar y asesinar a Colleen Slemmer, una compañera de estudios, durante un ataque en el que participaron su novio, Tadaryl Shipp, y su amiga Shadolla Peterson.
El crimen ocurrió en 1995, cuando Pike tenía 18 años. Había permanecido durante décadas en el corredor de la muerte y habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en 200 años.
Los abogados atribuyen el episodio a problemas con las vías intravenosas
Los letrados Stephen Ferrell y Luke Ihnen pidieron a un tribunal de Nashville que ordene conservar los registros penitenciarios vinculados con el procedimiento, dado que esos documentos pueden aportar pruebas sobre actuaciones que calificaron de “incompetentes e imprudentes”.









