Los médicos del sistema público están a punto de cumplir un mes en asambleas informativas y suspensión de labores, luego de que el Colegio Médico de Honduras convocara a nivel nacional a partir del 7 de septiembre de 2026. La medida fue anunciada para exigir respuestas a una amplia lista de demandas, entre ellas el cese de despidos, reintegro de médicos separados de sus puestos, firma de contratos e interinatos, pago de salarios atrasados y cumplimiento de reajustes salariales correspondientes a 2026.
El gremio también reclama la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud, la asignación de un mayor porcentaje del Presupuesto General de la República para salud pública, aumento de la base salarial para médicos residentes y el cumplimiento de diferentes acuerdos laborales. Además, los médicos han exigido el pago de la bonificación a jubilados, el reintegro de personal que se encontraba con licencia de estudio y el cumplimiento de acuerdos pendientes establecidos desde años anteriores.
Mientras médicos y autoridades mantienen el conflicto, los pacientes siguen pagando los platos rotos. La suspensión de las consultas externas y otros servicios programados ha obligado a pacientes a esperar, reprogramar citas o buscar alternativas para recibir atención, especialmente quienes necesitan controles médicos, seguimiento de tratamientos o consultas especializadas. Desde el inicio de la medida, el Colegio Médico ha establecido que las emergencias y áreas críticas deben permanecer cubiertas para garantizar la atención de los casos que no pueden esperar.
Y ahora, cuando la protesta se acerca al mes, se suma el Feriado Morazánico, programado para el sector público del 5 al 9 de octubre. En el caso del IHSS, las autoridades ya comunicaron el asueto para esas fechas, manteniendo la atención de los servicios esenciales. El Hospital Escuela, por su parte, también ha anunciado modificaciones y reprogramaciones de citas debido al período de asueto, lo que representa otro cambio en la agenda de pacientes que ya enfrentan semanas de espera por la situación generada por el conflicto médico.
Así, entre semanas de suspensión de consultas, citas reprogramadas y ahora el feriado, miles de pacientes continúan esperando una solución. Los médicos mantienen sus exigencias y las autoridades todavía tienen pendiente alcanzar un acuerdo que permita normalizar completamente la atención, mientras la población queda en medio del conflicto. La pregunta que queda sobre la mesa es cuánto más tendrán que esperar quienes necesitan atención médica, mientras el Gobierno y el gremio médico continúan buscando una salida a la crisis.









