Honduras denegó la extradición del ciudadano ruso Nikita Andreevich Kuleshin, solicitado por la Federación de Rusia por presuntos delitos de fraude, estafa y sustracción de bienes mediante engaño.
La decisión está relacionada con la condición de refugiado de Kuleshin en Honduras, acreditada mediante una certificación del Instituto Nacional de Migración emitida en septiembre de 2025. El documento establece que cuenta con protección migratoria por cinco años ante un temor fundado de persecución política y riesgo para su integridad si regresa a Rusia.
El ruso, de 39 años, había sido capturado en un restaurante de San Pedro Sula tras una solicitud de extradición presentada por Rusia en 2024. Con la resolución hondureña, no será entregado a las autoridades rusas, mientras las medidas judiciales dictadas en su contra incluyen la prohibición de salir del país y controles periódicos.









