Luego de varias semanas de revisión, el Poder Ejecutivo sancionó la Ley de Justicia Energética, aprobada por el Congreso Nacional, con la que se plantea una transformación de la ENEE y medidas para atender sus pérdidas financieras y operativas.
La normativa contempla, entre otros cambios, la reorganización de la estatal en las áreas de generación, transmisión y distribución.









