El meteórico ascenso de Gilberto Mora ha traspasado fronteras. Tras hacer historia el pasado sábado al convertirse en el anotador más joven de la Selección Mexicana con apenas 17 años y 347 días, el mediocampista ofensivo de los Xolos de Tijuana se ha colocado firmemente en el radar de los dos clubes más poderosos de España: el Real Madrid y el FC Barcelona.
Ambas entidades de LaLiga siguen minuciosamente el desarrollo de la promesa azteca, cuya proyección hacia Europa se aceleró tras haber renovado previamente su contrato con Tijuana bajo cláusulas diseñadas para facilitar su salto al balompié del Viejo Continente.
Un factor determinante en la carrera por su fichaje son las sólidas relaciones que la cúpula madrileña y la directiva azulgrana mantienen con su representante, Rafaela Pimenta, lo que situaría a ambos gigantes en una posición de ventaja ante cualquier negociación formal.
Comparado localmente por su visión de juego y estilo con figuras de la talla de Pedri, Xavi e Iniesta, el joven volante ya registra 15 goles y tres asistencias en 62 compromisos con el equipo fronterizo, consolidándose como una de las realidades más ilusionantes de la cantera mexicana.









