De acuerdo con información preliminar, el subinspector de la Policía Nacional, José Armando Pinto, había llegado desde la capital hasta Las Flores, Lempira, donde tenía previsto permanecer durante su periodo de descanso correspondiente al fin de semana.
Según las versiones preliminares, al momento del ataque, Pinto y su acompañante, Dilber López, salían de una residencial ubicada en el municipio de Gracias, Lempira. Presuntamente, los sicarios se desplazaban en el vehículo desde donde habrían perpetrado el ataque, tras lo cual el automotor terminó impactando contra un árbol de Guanacaste.
En el interior del vehículo fueron encontrados sin vida tanto el conductor como el copiloto. La escena fue descrita como dantesca debido a la violencia del ataque y la cantidad de sangre encontrada en el lugar.









