Lo que prometía ser una jornada de ensueño para Carlos Sainz terminó convirtiéndose en una amarga pesadilla. El piloto español de Williams, quien había firmado una actuación sobresaliente al clasificar en la novena posición durante la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán, fue sancionado por los comisarios de la FIA con la pérdida de cinco puestos en la parrilla de salida, dejándolo fuera del ‘top 10’.
El incidente ocurrió en el tramo final de la clasificación, cuando un despiste de Lando Norris entre las curvas 2 y 3 activó las banderas amarillas en los sectores 4 y 5. Pese a que el equipo le advirtió por radio que redujera la velocidad, el madrileño levantó el pie del acelerador más adelante, en la curva 3.
Los datos de la telemetría respaldaron la severa decisión de los jueces internacionales, al evidenciar que Sainz no registró reducción alguna en el sector 4; de hecho, estableció allí su mejor parcial de la sesión. Los comisarios desestimaron el argumento de Sainz sobre aplicar una desaceleración “global”, reiterando que las normas exigen una reacción explícita en cada sector con bandera amarilla.
Con este duro revés reglamentario, el español largará desde la decimocuarta posición, complicando las aspiraciones del equipo Williams en el exigente trazado urbano de Bakú.









