Lo que estaba previsto como una conferencia magistral sobre las amenazas y desafíos globales de la inteligencia artificial en la prestigiosa Universidad de Harvard dio un giro inesperado para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, al verse obligado a responder por una serie de temas de fuerte controversia nacional e internacional.
Durante el turno de preguntas con los asistentes y miembros de la prensa, la atención viró drásticamente hacia los escándalos de presunta corrupción que salpican al entorno político y familiar del mandatario en España, así como las interrogantes no resueltas sobre el hackeo de su propio teléfono móvil mediante el programa Pegasus.
Asimismo, el jefe del Ejecutivo español tuvo que fijar postura y responder cuestionamientos vinculados a la crisis política en Venezuela tras los recientes procesos electorales y la compleja situación de seguridad y soberanía en la ciudad autónoma de Ceuta.
El episodio dejó en evidencia la presión mediática e institucional que persigue al líder español incluso en sus compromisos académicos de alto nivel en el extranjero, donde las tensiones de la política interna eclipsaron la agenda tecnológica planificada.









