El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comenzó su discurso ante la Asamblea General de la ONU arremetiendo contra Irán y afirmando de forma dramática que, si no hubiera atacado a Irán, «todos estaríamos muertos».
Afirmó que aquellos que permanecían en la sala pero compartían el mismo sentir de los que se fueron, también deberían marcharse.
Se pudo ver a la delegación israelí vitoreando a Netanyahu en señal de apoyo mientras los otros delegados se retiraban.
Israel ha sido objeto de condenas por sus acciones en Gaza y Líbano. Una comisión de investigación de la ONU acusó a ese país de cometer genocidio contra los palestinos en Gaza; Israel ha rechazado categóricamente dichas acusaciones.









