Durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó con contundencia que su nación no se doblegará tras casi siete meses de conflicto bélico contra Estados Unidos e Israel, aunque dejó abierta la puerta a una salida negociada si se respetan sus condiciones.
El mandatario iraní respondió directamente a las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump sobre “aniquilar” a la República Islámica si no se firma un acuerdo pronto, asegurando que la presión, el acoso y las sanciones solo incrementarán la resistencia de su pueblo. Pezeshkian condicionó cualquier pacto diplomático al levantamiento del bloqueo estadounidense en el estrecho de Ormuz, argumentando que no es admisible que otras naciones usen dicha vía marítima mientras se le prohíbe el acceso a Irán.
En el foro multilateral, Pezeshkian denunció que su país ha sido víctima del terrorismo y mostró fotografías del fallecido Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei, muerto en un ataque a finales de febrero, así como imágenes de víctimas civiles e infraestructura atacada. La delegación de Estados Unidos abandonó el recinto al inicio del discurso del líder iraní.
La tensión internacional coincidió con el reporte de un nuevo ataque contra un buque de carga en el estrecho de Ormuz que dejó un marinero fallecido, hecho condenado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de India mientras crece la preocupación por la seguridad y el paso de embarcaciones en la región.









