La portavoz en español del Departamento de Estado de Estados Unidos, Natalia Molano, descartó este miércoles en una entrevista con EFE que la reunión del presidente Donald Trump y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, legitime a su Gobierno y aseguró que la estrategia de Washington «no ha cambiado».
«El propósito no es darle legitimidad. Sabemos que ella no ha sido elegida por el pueblo venezolano», declaró Molano preguntada por el encuentro y por la presencia de Rodríguez en Estados Unidos menos de un año después del arresto de Nicolás Maduro en Caracas.
Después de intervenir ante la Asamblea General de la ONU, el presidente estadounidense mantuvo un encuentro con la líder chavista en una recepción con mandatarios extranjeros que la propia Rodríguez calificó de «histórico».
«No importa que haya habido una reunión. La estrategia sigue en pie», añadió la portavoz en alusión al plan de estabilización, recuperación y transición democrática que la Administración de EE.UU. quiere llevar a cabo en Venezuela.
Molano defendió que Washington quiere una democracia real en Venezuela porque «tiene inversiones» en el país, aunque reconoció que todavía no hay un calendario establecido para que se celebren las elecciones.
Según dijo, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el equipo de la embajada en Caracas están trabajando en este asunto.
Trump defiende su influencia en América Latina
Rodríguez estuvo presente en la intervención de Trump ante la Asamblea General de la ONU en la que defendió la operación para detener a Maduro y dijo que recurrirá, si es necesario, a su «poder militar sin igual» para proteger sus intereses nacionales ante las amenazas de la región, sobre todo por el «narcoterrorismo».
«No se refiere a ningún país en específico», aclaró Molano sobre la advertencia del mandatario.
Sin embargo, Trump sí señaló a México como el «epicentro» del narcotráfico e instó a la presidenta de ese país, Claudia Sheinbaum, a «recuperar» el control del territorio mexicano, que considera tomado por los carteles.
«Reconocemos que la presidenta en México ha tomado varias medidas, pero todavía hay más que hacer», dijo la portavoz.









