Mark Zuckerberg, jefe de Meta, se metió de lleno en la discusión sobre quién debe ponerle freno a la inteligencia artificial y lanzó una postura clara: menos regulaciones y más competencia entre las empresas tecnológicas.
Su planteamiento choca con las posiciones de otros pesos pesados del sector, como Sam Altman, Elon Musk y Dario Amodei, quienes han hablado en distintos momentos sobre la necesidad de establecer controles ante los posibles riesgos de una tecnología que avanza a toda velocidad.
Para Zuckerberg, llenar de reglas y restricciones a la industria podría terminar echándole el freno a la innovación. Su apuesta es que la competencia del propio mercado ayude a marcar el rumbo y obligue a las compañías a mejorar sus productos para mantenerse en carrera.
La discusión está cada vez más caliente entre los gigantes tecnológicos, que además de pelear por desarrollar los sistemas de IA más avanzados, también difieren sobre cuánto debe intervenir el Estado y cuánto debe dejarse en manos de las empresas y del mercado.









