El debut del Madring en el calendario de la Fórmula 1 de 2026 dejó una carrera sin sobrepasos decisivos y abrió un debate entre los pilotos sobre el diseño, la seguridad y la capacidad de los monoplazas actuales para competir en circuitos urbanos. La falta de degradación en los neumáticos eliminó una de las variables que podía alterar el Gran Premio de España.
Uno de los que fue más duro por el formato de la pista fue Gabriel Bortoleto. El piloto brasileño de Audi fue contundente cuando le preguntaron si la experiencia había sido tan aburrida como parecía para parte del público: “Sí, casi me quedé dormido también”, dijo en la charla con los medios de prensa. Por su parte, Arvid Lindblad coincidió en que no había sido “la carrera más emocionante”, según recopiló The Race.
El ganador de la prueba, Kimi Antonelli, fue en la misma línea que el resto de sus compañeros. “Definitivamente no genera oportunidades de adelantamiento y no te incita a intentar una maniobra, porque el 80% de las veces corres el riesgo de chocar”, declaró el piloto de Mercedes tras la prueba.
“Creo que, especialmente en la segunda chicana, si hubiera intentado trazar la curva, Lando y yo habríamos chocado; probablemente nos habríamos ido contra el muro y habríamos bloqueado la pista. Sin duda, no habría sido nada agradable. Por eso creo que hay que modificar algunas curvas para crear más oportunidades de adelantamiento, ya que ahora mismo… sí, es un circuito agradable a una vuelta, pero en carrera te quedas irremediablemente atrapado detrás de otro coche”, agregó el líder del campeonato de pilotos de la F1.









