El Manchester City comenzó con el pie derecho su aventura en la Champions League 2026-2027. En una noche de tensión en el Estadio do Dragão, el conjunto inglés derrotó 2-0 al Porto, en un partido mucho más cerrado de lo que terminó reflejando el marcador.
El primer tiempo fue de paciencia para los dirigidos por Enzo Maresca. El City tuvo el control y generó las ocasiones más peligrosas, pero se encontró con un inspirado Diogo Costa, quien mantuvo con vida al conjunto portugués. Al descanso, el marcador permanecía 0-0.
Pero apenas comenzó el complemento apareció el hombre destinado a cambiar la historia.
Al minuto 46, Rayan Cherki protagonizó una gran acción sobre la línea de fondo y encontró a Enzo Fernández, quien levantó un centro preciso. Erling Haaland apareció en el lugar indicado y conectó de cabeza para mandar el balón al fondo de la red, haciendo estallar de alegría al sector visitante.
El Porto reaccionó y buscó el empate, intentando aprovechar algunos espacios dejados por el City. Sin embargo, la defensa inglesa resistió y evitó que los portugueses transformaran su presión en ocasiones realmente decisivas.
Los minutos finales fueron de sufrimiento para los locales. Porto adelantó líneas en busca de la igualdad, mientras el City esperaba el momento adecuado para liquidar el encuentro.
Y ese momento llegó en el tiempo añadido.
Al 91′, Rayan Ait-Nouri llegó hasta la línea de fondo y puso un pase atrás perfecto. Haaland controló la pelota con tranquilidad y definió hacia el segundo palo para firmar su doblete y sentenciar definitivamente la noche europea.
El pitazo final confirmó una victoria que quizá no tuvo el brillo habitual del Manchester City, pero sí mostró una de sus principales virtudes: saber ganar incluso cuando el fútbol no fluye de manera espectacular.
Haaland volvió a demostrar que en las grandes noches europeas basta con concederle un par de oportunidades para cambiar completamente el destino de un partido.
El City se marcha de Portugal con tres puntos, dos goles de su máximo referente ofensivo y un mensaje claro para sus rivales: la Champions ya comenzó y Manchester City quiere volver a ser protagonista.










