Hace alrededor de un mes de la entrada masiva de migrantes a Ceuta. La situación, aún de colapso en la ciudad autónoma; la falta de una estrategia clara para la gestión de los miles de personas que allí todavía se encuentran y la discordancia manifiesta entre las versiones proporcionadas por distintas ramas del Ejecutivo español contribuyen a un clima de malestar que ha motivado la convocatoria de una jornada de manifestaciones en distintas ciudades del territorio español en protesta por la gestión de la crisis, coincidiendo con el día de Ceuta.
La presión sobre el Gobierno, ya objeto de críticas desde todo el espectro político español por su gestión de la situación y la falta de información clara y transparente sobre el suceso y sus causas -aunque ya parece consenso que tendría un alcance internacional-, se ha visto intensificada este miércoles tras conocerse un informe del CENIF, al que ha tenido acceso Infobae, que atribuye a las autoridades marroquíes la gestión de la entrada masiva de migrantes en Ceuta del 30 de julio, a pesar de que desde el Ejecutivo se ha insistido y reiterado que la relación con Marruecos es “excepcional” y que nada tenía que ver Rabat con lo sucedido.
Mañana, en este contexto de presión política y demandas de transparencia sobre la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá en el Congreso de los Diputados. Tanto los socios como la oposición vienen reclamando esta intervención desde los primeros días de la crisis y, por tanto, llega más tarde de lo que hubieran considerado oportuno.









