El Real Madrid solo necesitó a dos hombres y 30 minutos para sentenciar el partido ante el Málaga. Bellingham cogió la batuta para hacerse dueño del juego blanco, pero también del balón para abrir el marcador con una imparable jugada en solitario. El segundo llegó con un poco de fortuna tras un remate del inglés que acabó rebotando en la espalda del portero rival.
En este nuevo Real Madrid, Bellingham, que firmó un Mundial impecable, ha aterrizado de pie, asumiendo los galones que la pasada campaña le reclamaban. Mbappé firmó el tercero ante un Málaga que no se presentó al partido. La guinda la puso Arda Güler. Otros tres puntos para los blancos en LaLiga y nueva exhibición de sus killers.
Sigue avanzando paso a paso el Real Madrid con la mente puesta en la victoria y un hambre de títulos renovado gracias a Mourinho, a la vez que luchan por acabar con el bullying a Vinicius en los estadios españoles, un tema recurrente en las ruedas de prensa del técnico portugués. El brasileño ya acaparó todos los focos durante el duelo ante el Espanyol por ese motivo, aunque trabaja para intentar que esas situaciones no le saquen del partido.
Para el partido ante el Málaga, el once fue diferente al de los dos primeros encuentros. Hasta cinco cambios introdujo Mourinho, que sabe de la necesidad de dar descanso a sus jugadores y no cargarles desde las primeras jornadas con exceso de minutos.
Cucurella, Rüdiger, Trent, Camavinga y Brahim fueron las novedades del once blanco y precisamente la primera gran ocasión llegó de las botas del lateral inglés, que la pegó desde la frontal buscando la escuadra de Herrero, pero el balón se marchó alto.
El Málaga no se dejó amilanar por el rival que tenía enfrente ni por el escenario y firmó el primer disparo del partido.










