Una mortífera inundación repentina desatada por lluvias torrenciales ha arrasado múltiples aldeas en Nepal, dejando un saldo trágico de al menos 157 personas fallecidas y sumiendo a la región en una emergencia de gran escala.
Las corrientes de agua y lodo sorprendieron a comunidades enteras, destruyendo viviendas, puentes y vías de acceso principales. Además de las pérdidas humanas confirmadas, los cuerpos de socorro y autoridades locales buscan desesperadamente a cientos de turistas y pobladores que se encuentran en calidad de desaparecidos.









