El movimiento tuvo una profundidad de 10 kilómetros y un epicentro ubicado aproximadamente 52 kilómetros al noreste de Guanaja.
Debido a su magnitud y escasa profundidad, el sismo pudo sentirse en diferentes sectores cercanos al epicentro, especialmente en áreas próximas al Caribe hondureño.
La intensidad percibida pudo variar dependiendo de la distancia al epicentro y de las características del terreno.
El evento fue registrado por las redes de monitoreo sísmico y continúa bajo vigilancia de los organismos especializados.









