Más de 68 mil familias hondureñas agrícolas distribuidas en 75 municipios bajo alerta por sequía están en riesgo de caer en inseguridad alimentaria debido a las graves pérdidas de cultivos provocado por el déficit de lluvias.
Según datos del gobierno y la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), el impacto del cambio climático alcanza a más de 300 mil hogares a nivel nacional, mermando los ingresos y la disponibilidad de granos básicos como el maíz y el frijol en los sectores más vulnerables.
Para hacer frente a esta emergencia, las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), junto con la cooperación internacional, han brindado asistencia a cerca de 38 mil familias mediante transferencias monetarias, bolsas de alimentos y el programa de alimentación escolar. Sin embargo, analistas y sectores económicos urgieron a priorizar la inversión en sistemas de riego e infraestructura agrícola para evitar que más de 30 mil familias aún desatendidas caigan en una severa crisis alimentaria.









