Los tiktokers Urías Lobo y Rosel abusaron de la condición de un niño en una evidente situación de vulnerabilidad y le ofrecieron 500 lempiras por cortarle el cabello.
El cipote terminó siendo rapado de una manera que resulta indignante.
La necesidad de un niño se convirtió en entretenimiento y contenido para redes sociales. Los internautas denunciaron ese tipo de contenidos denigrantes y más cuando se trata de un menor. Según ellos el contenido es gracioso… “vamos a enseñarle la plata a ver si se animan”, dice uno.
“Hago un llamado a la Fiscalía Especial de Protección a la Niñez y Adolescencia para que se conozca este caso e intervenga por la vulneración de los derechos del menor”, dice una persona que comentó.









