La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, se pronunció en su cuenta de X sobre la situación financiera y administrativa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), en medio del debate que se desarrolla en el Congreso Nacional alrededor de las reformas al subsector eléctrico.
En su publicación, Castellanos cuestionó que la crisis de la estatal sea presentada únicamente como un problema financiero y aseguró que durante décadas habría sido afectada por corrupción, decisiones políticas e intereses ajenos a la eficiencia del servicio público. “Decir que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) está quebrada es refugiarse en un eufemismo cobarde; la estatal no enfrenta simplemente una crisis financiera: ha sido desguazada, desvalijada y mutilada”, escribió.
La directora del CNA también advirtió sobre los riesgos de que la crisis de la ENEE sea utilizada para justificar una apertura al capital privado sin establecer mecanismos que garanticen competencia y tarifas justas. Según Castellanos, la experiencia del país demuestra que la participación privada no necesariamente evita que el Estado termine asumiendo las pérdidas y los costos, mientras los beneficios quedan en manos particulares.
Asimismo, cuestionó la defensa del actual modelo estatal sin una transformación profunda. En ese sentido, señaló que las pérdidas de energía rondaron el 35 % durante 2025, representando, según los datos citados en su publicación, más de 21,400 millones de lempiras. A esto sumó una deuda de la ENEE que, de acuerdo con su análisis, supera los 100 mil millones de lempiras.
Finalmente, Castellanos sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente entre quienes defienden la participación privada y quienes respaldan el control estatal. A su juicio, la solución requiere una reforma estructural, auditorías rigurosas y la despolitización de la administración de la empresa. “La verdadera modernización exige una cirugía radical que rescate el valor público de la energía sin obsequiar las joyas de la corona a las élites económicas”, concluyó.









