El mandatario de Honduras, Nasry Asfura, confirmó públicamente el trágico asesinato de un joven en la isla de Roatán, señalando directamente que la víctima figuraba como testigo protegido en la investigación por la desaparición de la joven Angie Peña.
Durante su intervención en Puerto Cortés, Asfura reveló haber recibido la noticia de forma directa e inmediata, asegurando que la Policía Nacional ha tomado el control del caso y mantiene un seguimiento diligente de las investigaciones para esclarecer el suceso.
Este lamentable hecho revive la conmoción en el país respecto al emblemático expediente de Angie Peña, cuyo paradero continúa siendo objeto de investigaciones ligadas a redes de crimen organizado. Tras el suceso, las fuerzas de seguridad pública han intensificado las acciones en la zona insular para dar con el paradero de los responsables, mientras Asfura reafirmó el compromiso del Gobierno central de combatir fuertemente la criminalidad organizada y garantizar la justicia en los casos de alta sensibilidad nacional.









