El mandatario de Honduras, Nasry Asfura, se pronunció ante los medios de comunicación sobre la reciente cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) por parte del Gobierno de los Estados Unidos, afectando a más de 50,000 connacionales.
Durante sus declaraciones, Asfura atribuyó esta problemática a las tirantes relaciones diplomáticas desarrolladas entre la administración anterior encabezada por Xiomara Castro y la Casa Blanca, asegurando que dicha postura internacional perjudicó la estabilidad legal de los hondureños que han permanecido bajo dicho programa migratorio durante décadas.
Ante este panorama, el jefe de Estado instó de forma extraoficial a las autoridades de inmigración y cortes de EE. UU. a evaluar minuciosamente cada expediente individual de los beneficiarios. El presidente argumentó que miles de hondureños en suelo estadounidense se han consolidado como ciudadanos ejemplares, con empleos, inversiones y trayectorias de más de tres a cuatro décadas respetando el marco legal, por lo que el gobierno hondureño estructurará un plan integral de oportunidades y emprendimiento en el país para acoger con dignidad a quienes deban retornar.









