La ruta de transporte interurbano que conecta Tegucigalpa con Danlí, El Paraíso, opera a medio vapor desde la terminal ubicada en Comayagüela debido a las constantes amenazas e incrementos en los cobros por extorsión.
Según denunciaron los propios operarios, presuntas estructuras criminales que delinquen en la zona han elevado las exigencias económicas a los transportistas, alcanzando montos de hasta 100,000 lempiras. Esta situación de zozobra provocó la paralización temporal de varias unidades durante el fin de semana y mantiene un flujo mínimo de salidas por el temor a represalias.
Conductores y colaboradores del rubro manifestaron que trabajan bajo un clima de constante inseguridad, asegurando que las elevadas tarifas exigidas por los extorsionadores vuelven insostenible la operación, al punto de no generar ingresos suficientes ni para cubrir el costo del combustible. Pese a que el caso ya fue interpuesto ante la Dirección Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), los transportistas claman por un acompañamiento policial permanente y efectivo que les permita laborar con tranquilidad y garantizar la seguridad de los pasajeros.









