El abastecimiento de agua potable continúa como uno de los principales desafíos para los habitantes del Distrito Central, donde la falta de lluvias mantiene bajo presión las reservas destinadas al consumo de la población.
El alcalde Juan Diego Zelaya informó que la represa Los Laureles registra un nivel aproximado del 39%, mientras que La Concepción se encuentra en alrededor del 30%.
La Alcaldía Municipal del Distrito Central y la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento modificaron el calendario de distribución y reforzaron las medidas de ahorro.
Ambas represas abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela, por lo que la reducción de sus niveles limita el margen de maniobra de las autoridades frente a una demanda que se mantiene constante.
La emergencia hídrica ya había llevado a la municipalidad a implementar un plan especial de abastecimiento. Actualmente se mantienen 52 tanques cisterna y 84 rutas diarias para atender sectores considerados prioritarios.
El comportamiento de las lluvias, la evolución de los niveles de las represas y el consumo de los usuarios serán algunos de los factores utilizados para determinar si se mantiene el esquema o si son necesarios nuevos ajustes. El objetivo planteado por la Alcaldía es lograr que las reservas puedan sostenerse hasta finales de septiembre.
Abastecimiento programado
El alcalde informó que la producción de agua de El Picacho se ha mantenido estable, lo que permite que las zonas que dependen de este sistema reciban el servicio aproximadamente cada cinco días. La diferencia en el comportamiento de las fuentes obliga a las autoridades a manejar la distribución de manera diferenciada.









